31.5.13

¡La inspiración me vino!

Pero se fue en un media distancia, dirección Gerona.

Para Maria, su abuelo era casi un completo desconocido, esa persona ausente que había vivido en un caserón repleto de libros y que inspiraba un grandísimo respeto.
Solo conocía lo que su abuela le había contado, que era más bien poco. La mayoría de sus secretos se escondían en hojas quebradizas, álbumes con letra caligráfica y decisiva y en ese piano que databa de antes de la Guerra Civil.
Su madre la había obligado a aprender piano durante  toda su infancia y adolescencia —hasta que se cansó, claro—. Maria supuso que su principal obsesión era descubrir porqué ese piano fallaba tanto, sobre todo en aquel último do...

Y creo que sería un buen resumen para la mayoría de la novela, que conste. ¡Una gran pista, además!
Si estoy colgando esto, es porque me siento orgullosa de haber escrito algo tras meses y meses de dique seco.

Y eso.