28.2.15

¿Quién de nosotros no comprende lo que es ser especial, distinto? Incluso a esa tierna edad, yo lo entendí. Era un chico judío que vivía en un barrio mayoritariamente italiano. Muchos de mis mejores amigos eran italianos, pero aprendí pronto que yo no era como ellos. Nuestra amistad se acababa en la puerta de la iglesia. 
Llevé conmigo la abrumadora imagen de Quasimodo del cine aquel día. La semilla de lo que sería Spock quedaba así plantada. Fue alimentada y regada casi por casualidad, cuando conseguí mi primer papel serio: el protagonista en Hansel y Gretel. Allí estaba yo, un chico de ocho años que acertó a pasar un día por el pasillo del Peabody Playhouse cuando un adulto me preguntó: «¿Conoces esta canción?». 
Asentí y, antes de darme cuenta, estaba cantando en el escenario en el papel de Hansel. 
Acabé enamorándome de la interpretación, aunque al principio no fuera algo buscado por mí. En mi infancia, a los niños solo nos gustaban los deportes. Yo siempre era el último al que escogían para el equipo porque era incapaz de darle a la pelota. Al parecer era mucho mejor actor que deportista. Era un niño tímido, me avergonzaba con facilidad, el último al que esperarías ver dándolo todo en el escenario. Pero me encontré cómodo interpretando a otros personajes porque así ya sabía lo que tenía que decir y hacer. No me podían culpar por mis palabras o mis acciones, no podía equivocarme. Y cuanto más pudiera enmascararme en el personaje, más cómodo me sentía. Disfrutaba las pelucas y el maquillaje exagerado. Me sentía protegido tras la máscara del actor.
NIMOY, Leonard (2009): Soy Spock, Madrid: Imágica Ediciones, pp. 23-24.  
/ Ayer murió Leonard Nimoy (1931-2015), actor, director, fótografo, poeta e inspiración para miles de personas. Y me incluyo.
/ Isaac Asimov escribió un artículo muy curioso sobre la influencia de este hombre como Spock, hace ya unas cuantas décadas. En Soy Spock encontraréis también la respuesta que le envió Nimoy, también la mar de graciosa.
/ Esta fue la película que impactó a aquel niño (El jorobado de Notre Dame, dirigida por William Dieterle (1939)):

21.2.15

¿Hemos tocado el concepto de los nudos y las ramas? Klaus Wyborny, un cineasta alemán de vanguardia, experimentó volviendo a filmar películas clásicas como Ciudadano Kane, obras de D.W. Griffith y otros autores. Rodaba cierto número de fotogramas cada vez que había un corte en la película original, de manera que veías toda la película en una sinopsis que duraba un minuto en lugar de una hora. Una película de John Ford era más breve que un film como Ciudadano Kane porque tenía menos cortes. En el proceso de reducir la obra mediante esta refilmación mecánica, Wyborny descubrió una forma nueva de hablar sobre narrativa.
Me abrió los ojos: señalaba que todas las narraciones tienen protagonistas que se muestran en pocos cortes estando en el mismo espacio físico. El villano, el héroe, la chica guapa, quienquiera que fuera. Es el punto de partida. Luego están las «ramificaciones», donde los personajes se alejan de ese espacio hacia otros. Dos de los tres personajes pueden coincidir, hasta que al final todos se reúnen; de modo que hay ramificaciones y luego nudos. Convertir la narrativa en geografía es un modo mucho más sotisficado de hablar de chico conoce chica, la pierde, la consigue. Es un vocabulario que acabé interiorizando.

SPIEGELMAN, Art. (2012): MetaMaus, Barcelona: Penguin Random House, p.185.
/ He aquí una entrevista con Klaus Wyborny la mar de interesante.
/ En las páginas 193 y 194 sale reproducida una reseña sobre Winson McCay que dibujó Spiegelman, también muy interesante. Esto y la reproducción de In the Dumps (una colaboración entre él y Maurice Sendak) son dos ejemplos de que el apartado de sobre cómics (y narrativa, ilustración...) de MetaMaus, además de proporcionar los orígenes de Spiegelman sobre sus lecturas y aprendizajes, te dan también una pequeña historia del cómic (underground).
/ Bienvenidos al apartado de Citas de sábado, donde haré un popurrí con citas de libros que esté leyendo y que me parezcan relevantes. Como el resto de apartados, será aperiódico, pero a lo mejor lo hago semanalmente. Ya veremos (?) (Ah, y las negritas siempre serán mías).